El mejoramiento de la calidad de la educación universitaria y la rendición social de cuentas de las instituciones de educación superior, vienen suscitando cada vez mayor interés en el mundo, para lo cual se ha implementado un proceso en tres etapas: autoevaluación, evaluación externa y acreditación.
El tema de la acreditación de la educación superior es considerado como un proceso recurrente en los países desarrollados y desde hace dos décadas se practica en varios países de Latinoamérica; para lo cual se han estructurado instancias gubernamentales y privadas.

En Ecuador, la preocupaci ón por el mejoramiento de la calidad de las instituciones de educación superior se inicia en el año de 1995, como iniciativa del Consejo Nacional de Universidades y Escuelas de Educación Superior, CONESUP, que luego del estudio del proyecto “Misión de la Universidad Ecuatoriana para el Siglo XXI” acoge la recomendación y decide organizar el Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación.
En el año de 1996 se realiza y difunde los estudios sobre “La Calidad Universitaria y los Procesos de Evaluación”.

En 1997 se presenta la “Estructuración del Sistema de Evaluación y Acreditación” y una primera versión de la “Guía de Procedimientos para la Autoevaluación Institucional”. Todos estos estudios, más un amplio proceso de validación en la universidades del país, consulta con expertos internacionales y sobre todo por la demanda de una educación de calidad por parte de la sociedad; hace que la Constitución de 1998 institucionalice el Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior.
La Constitución Política de la República, Art. 79 expresa: “Para asegurar los objetivos de calidad, las instituciones de educación superior estarán obligadas a la rendición social de cuentas, para lo cual se establecerá un sistema autónomo de evaluación y acreditación, que funcionará en forma independiente, en cooperación y coordinación con el Consejo Nacional de Educación Superior”
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Consecuentemente la calidad de la educación superior está controlada por dos sistemas: El Sistema Nacional de Educación Superior, dirigido por el Consejo Nacional de Educación Superior, CONESUP, y el Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior, dirigido por el Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación, CONEA.

En tiempos pretéritos, el Estado ecuatoriano y sus instituciones públicas, entre ellas las universidades, otorgaron primordial importancia a la Rendición Financiera de Cuentas sobre la totalidad de sus recursos y bienes; de cuyo examen se encarga la Contraloría General del Estado.

En la actualidad se debe agregar la Rendición Social de Cuentas, que es un proceso mediante el cual la universidad pone a conocimiento de la sociedad, en términos transparentes, todas las actividades que desarrolla y los servicios que ofrece, demostrando que son pertinentes y de calidad; de cuyo examen se encarga la misma Universidad y acredita el CONEA. Sobre este marco referencial, la Universidad Técnica Luís Vargas Torres de Esmeraldas, en la última década, la Rendición Financiera de Cuentas ha sido su carta de presentación y objeto de reconocimiento ciudadano y de los estamentos universitarios.
Con igual responsabilidad las actuales autoridades universitarias asumen el Proceso de Rendición Social de Cuentas, para lo cual ponen a consideración e invitan a participar, a todos los estamentos universitarios y la sociedad en general, en el análisis e implementación reflexiva del Proyecto de Autoevaluación con fines de Acreditación.

Dar cumplimiento al mandato de la sociedad y por tanto satisfacer sus necesidades e intereses, es una alta responsabilidad y compromiso de todos los estamentos universitarios.
Como demostración de decisión y apoyo político, el Honorable Consejo Superior Universitario declaró al Proceso de Autoevaluación como PRIORIDAD INSTITUCIONAL. |