
CONTEXTO
El proceso dominante en el mundo contemporáneo está marcado por la globalización económica, política y cultural, el cual promueve cambios en sus formas de organización y se integran en bloques económicos regionales que tienden a mantener sus políticas y fortalecer su economía.
Estos bloques, para sostener sus objetivos, coincidieron en incluir la educación entre las máximas prioridades, para lo cual implementaron una serie de procesos de permanente evaluación de la calidad de la educación en todo el sistema educacional. En tanto que los países en desarrollo han ocupado demasiado tiempo, esfuerzos y recursos en la discusión del modelo económico a seguir, en lugar de
mejorar la educación.

En la última década, América Latina, Centro América y el Caribe han priorizado la evaluación de la calidad de la educación, y varios países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, México, Venezuela y ahora Ecuador, tienen institucionalizado entidades acreditadotas de la educación; lo cual es una buena señal que la región ingresa a un proceso de reflexión y análisis, de frente a la era de la economía del conocimiento y generación de ciencia y tecnología.
Ecuador identificado por una proliferación de centros universitarios de diferentes características, diversidad y duplicación de carreras, distinta calidad en la formación profesional, valoración social de los egresados universitarios, entre otros, son aspectos que justifican la evaluación y acreditación de la calidad de la educación superior.
En lo que respecta a la Universidad Técnica Luís Vargas Torres de Esmeraldas inició sus actividades con cuatro carreras en dos Facultades; en la actualidad y luego de los treinta y siete años de vida institucional, oferta 45 carreras permanentes de pregrado, varios programas temporales de profesionalización en las cinco Facultades, Extensiones universitarias en los cantones de la provincia de Esmeraldas y Manabí, y otorga títulos y grados de cuarto nivel.

De una población inicial de trescientos estudiantes en la actualidad, su sede central, tiene una matrícula de más de cinco mil estudiantes en pregrado y aproximadamente quinientos estudiantes en cuarto nivel.

Si bien esta caracterización general puede ser considerada como indicador del crecimiento y desarrollo de la educación superior que imparte nuestra universidad; es necesario realizar un análisis retrospectivo que permita asegurar sus virtudes, corregir sus falencias y con una visión de futuro proyecte satisfacer las nuevas demandas de necesidades e intereses de la sociedad.
Armonizar y optimizar los procesos internos de la institución y generar resultados pertinentes y oportunos que impulsen el desarrollo de la provincia y el país, será su misión; de tal forma que la misma sociedad de fe pública de la calidad de la educación que imparte su Universidad.
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